Querida Najwa:
Primero tengo que confesarte que, como muchos otros, me quedé pasmado, (luego intrigado) con eso de que tu nuevo disco iba a ser en castellano. No me sorprendió tanto lo de otra “nueva” etapa tuya. Otro cambio más. Ya sabemos de tu personalidad (¿se dice carisma?). De tu rumbosa fuerza para perseguir expresarte siempre como mejor te parece. Gracias a esa actitud nos has dejado alguno de los discos más hermosos del pop español. Y también varias de las canciones más emocionantes que hemos podido oír. Y eso, claro, es más que suficiente.
Así que con algo de escepticismo, y algo de morbosa curiosidad, empieza a sonar tu nuevo álbum. Generando la tensión de una obra que no deja indiferente. Aunque eso se suponía de antemano. El resultado es definitivamente deslumbrante.
No se si tienes, o no, una percepción certera del mundo, como alguien me contó de ti. Pero si que haces unas canciones densas, de las que resulta difícil escapar. Que el reto de cantar en español lo has superado entrando por el camino a contracorriente. En estos tiempos en los que la música popular esta trufada de lugares comunes, de vulgaridad patética y de sonidos que parecen reclamar terapéuticamente el silencio, las canciones de tu nuevo disco dignifican la música.
Canciones con letras audaces, concebidas, parece que con el corazón abierto. Más de uno se quedará de piedra escuchando tus palabras, descifrando las frases. Todas las letras son tuyas Najwa. Con la música también has tomado el camino, digamos, más felizmente difícil. En vez de dejarte llevar por tendencias que ahora parecen estar de moda y de la que fuiste precursora, o acudir a los estándares más corrientes, has vuelto a meterte en un maravilloso laberinto de arreglos complicados y audaces. De sonidos empaquetados con coraje y de instrumentaciones sobrecogedoras. Como, por ejemplo, el dramatismo de El último primate. La fuerza devastadora de Como un animal o el asombroso Mi Ritual... en fin el disco entero. Así que, gracias Najwa y enhorabuena.
fdo.
Un fan. |